LA ENTREGA

LA ENTREGA Es la intensa emoción que uno siente cuando se da u ofrece a algo o alguien.

Santa Teresa decía: Darse del todo al Todo, sin hacernos partes.

La entrega es como un orgasmo. Uno se da, se va al otro y cuando más da, mejor.
Al orgasmo no queremos ponerle límites, queremos que sea  total, lo más intenso posible pero a nuestra entrega sí, entonces ya no es lo mismo.
Cierto que Santa Teresa no se entregaba a cualquiera, se entregaba a Dios y esto no era solo una emoción, una idea, fue darse totalmente, con total entrega y entusiasmo  a su inmensa obra fundadora.
La entrega es algo práctico, no es un mero anhelo porque entonces es ensoñación. 

¿Hay alguien que merece la pena tu entrega?
¿Hay algo?
Si no encuentras el alguien, busca al menos el algo.

¿Por qué necesitamos entregarnos?
Porque solo cuando nos entregamos del todo, nos damos del todo y podemos experimentar todo lo que tenemos dentro. 

Me entrego a ti, doy lo mejor de mi, por amor a mi. Por mi propio gozo

Muchas veces confundimos la entrega con:

La inversión: Yo te doy o me doy en algo pero a cambio espero que me des. Es algo legítimo y como todas las inversiones las hay buenas y malas, rentablesy no.
La rendición: Yo me doy a ti porque no me queda más remedio, no es mi real deseo.
El abandono. Una casa abandonada es una casa sin dueño. Yo me abandono a ti pero no porque me entregue sino porque no soy dueño de mi. No es una decisión consciente y gozosa, es que me importo muy poco.
El perderse. Me pierdo en ti porque no se ni quien soy, ni qué quiero y en ti espero encontrarme.
La entrega es un acto de darse consciente, libre, entusiasta e intensamente gozoso.
Me entrego porque quiero y para gozar de todo lo que soy capaz de dar, de ofrecer, del máximo de mi propia belleza.

La entrega es la octava mayor del compromiso.
Con el compromiso te esfuerzas al máximo por lo que quieres porque le das importancia.
Con la entrega lo das todo por el puro gozo del dart, dando importancia a tu darte.
El compromiso invita al mayor esfuerzo, la entrega a dar lo mejor. 

A veces, encerrados en nuestro miedo, estamos tan deseando entregarnos que lo hacemos al primero que pasa y luego pasa lo que pasa; pero eso es la necesidad que tenemos de experimentar la entrega.
Como decía la vieja frase : “Que buen vasallo sería si tuviese buen señor”
Ese es el problema. ¿Hay alguien o algo que merece la pena tu entrega?
Sea como sea no podemos pasar sin, de vez en cuando, vivir esa intensa emoción para poder descubrir toda la belleza que tenemos dentro.

Feliz, gozosa y acertada entrega

Torres del Amor